Wednesday, July 01, 2009

La Dictadura de la Democracia.

Por Adolfo Cristian Farizano
Corrientes, Argentina,
01 de julio de 2009.
Tratemos de definir este concepto.
En cualquier sistema democrático, se accede a los diferentes cargos previstos en la Carta Magna o Constitución Nacional del país en cuestión, principalmente por vía electoral o hereditaria.
A la hora de hablar de Forma de Gobierno y Forma de Estado, tenemos un abanico de posibilidades. Pero, para no complicar mucho este análisis, tengamos como ejemplos a Gran Bretaña y cualquier país Latinoamericano.
En Gran Bretaña nos encontramos con una Monarquía Constitucional, Parlamentaria o Temperada, términos sinónimos o casi sinónimos todos ellos. En Gran Bretaña el Monarca, está por debajo del Parlamento, es decir, está por debajo de la Ley. En consecuencia, no puede proceder a su antojo sino que debe obrar conforme a la Ley, que es dictada por el Órgano Legislativo que es el Parlamento, compuesto por una Cámara Baja o de los Comunes y una Cámara Alta o de los Lores. La implantación de este sistema se produjo como consecuencia de la Revolución de 1688 que depuso al Rey Jacobo II y puso en el Trono Inglés a Guillermo de Orange. La Declaración de los Derechos (Bill of Rights) y la puesta en práctica efectiva de la División y Balance de Poderes, harían que “nunca más” el Monarca tuviera “Poder Absoluto". Este sistema lleva siglos y tal vez haya tenido algunas actualizaciones pero, en grande, es el original.
En cualquier país Latinoamericano, donde la Forma de Gobierno y Forma de Estado es generalmente la de República Federal, el Presidente está o parece estar por encima de la Ley. Esto se presta con toda comodidad, según la habilidad del gobernante de turno, para construir lo mismo que hizo Cayo Octavio Augusto, sobrino nieto de Julio César cuando tomó el mando de Roma: la llamada “Monarquía con apariencia de República”.
Muchos (no todos) Presidentes de turno Latinoamericanos, en nombre de la Democracia, proceden como se le da la gana, violan sistemáticamente la Carta Magna o Constitución Nacional, porque, al contrario de Gran Bretaña, están o parecen estar por “encima de la Ley”.
Todo el que los critique o se les oponga por esta violación constante de la Constitución Nacional, no está contra ellos, sino contra “el Pueblo” a quien dicen defender contra fantasmagóricos enemigos de dudosa existencia, y es inmediatamente perseguido de todas las maneras posibles, por anti democrático, llegándose así al título de esta breve reflexión: a la Dictadura de la Democracia. Esta reflexión, sin ir más lejos, podría ser tildada inmediatamente como anti Democrática y de inmediato podrían apuntarse todos los cañones mediáticos hacia acá. Pero esto no va a ocurrir. Ellos son demasiado inteligentes. Sería una Victoria a lo Pirro, algo tan grotesco como matar un Águila o un Cóndor con un Misil con ojiva nuclear. Como es solo una Bitácora perdida en los suburbios de las Bitácoras verdaderamente importantes, lo mejor es ignorarla.
Al que se opone a uno de estos modernos verdaderos Monarcas Absolutos, le espera una especie de “Bomba Atómica Política”, pues la reacción de todos ellos es inmediata y en cadena.
Muchos habrán que podrán opinar con mayor capacidad y conocimiento a favor o en contra sobre este espinoso tema, pero…es como para pensarlo, ¿no?
Nota: Quiero recordar una vez más, que no soy un periodista. Solo escribo mis conclusiones, pensamientos y la de otros pensadores, escritores, periodistas, que por alguna causa fundada me han impactado o simplemente admiro. Pido Perdón por los errores, pero este no es un medio de comunicación social; es nada más que un cuaderno, una bitácora, un blog en el que este navegante, que de tanto en tanto hace un alto en el camino, y anota sus pensamientos y emociones.
Esto fue escrito como siempre, al correr de la pluma, obedeciendo a una necesidad de anotar en forma más o menos coherente algunas ideas, corrigiendo luego la ortografía y gramática, pero sin cambiar la línea de pensamiento original.
Cierro por hoy mi Bitácora Personal Transenerclima, la guardo en la “vidriera mundial de Internet” y, como Capitán y único tripulante de esta nave virtual témporo - espacial, digo, hasta la próxima.